Chapter Text
—Buen trabajo —felicitó Orter Mádl cuando terminó la lección.
Obtener un cumplido por su parte era algo de lo que Dot nunca iba a cansarse, sin embargo, ese último mes todo se había sentido más apagado de lo usual. Intentó dar todo en su sonrisa de agradecimiento, pero había pasado tanto tiempo con el Visionario Divino que era claro que no iba convencerlo tan fácil. Caminaron por el pasillo rumbo al comedor, se había vuelto una costumbre para los tres comer juntos después del entrenamiento.
—¿Cómo ha ido todo en la escuela?
—Mis calificaciones van tan bien como siempre.
Una pequeña sonrisa se dibujó en los labios del hombre. Fue inevitable para Dot voltear a su lado para presumir ante Lance lo que había logrado pero, al igual que el resto del mes, solo encontró la ausencia de su compañero. Soltó un suspiro, pasando la mano por su cabello volvió a mirar al hombre mayor.
—Todo está bien, más tranquilo que el año pasado —su intento de sonrisa no ocultó el tono de tristeza en su voz—; Mash aún va a graduarse con nosotros, pero con todos sabiendo que no es un usuario mágico no tiene sentido que asista a todas las clases, Lemon-chan ha pasado más tiempo con él intentando ayudar con nuevos pasteles, aunque no han logrado más que nuevos sabores de profiteroles —volteó a ver alarmado al hombre pelinegro— ¡Son bastante buenos, lo están haciendo bien!
—No lo dudo —era agradable ver como el Bastón del Desierto había comenzado a ablandarse con su amigo
—Finn ha empezado a pasar sus horas libres con su hermano.
—Rayne ha empezado a llevarlo a los entrenamientos de los visionarios, la magia de ambos trabaja bien en conjunto.
—Finn se ha vuelto un excelente mago —sonrió con orgullo al sentarse a la mesa.
Una tetera de metal ya estaba ahí, junto con la bolsa de papel que había dejado él antes del entrenamiento. Por consejo de Orter había comenzado a practicar hechizos más concentrados para ganar disciplina. Ahora podía lograr la temperatura perfecta para el té y calentar de nuevo los profiteroles (para alivio de Mash, quien presenció con horror como sus primeros intentos solo lograba hacerlos explotar). Sirvió la taza a su maestro antes que la suya, sus manos picaron con servir una tercera taza para la persona ausente. Vio al pelinegro dejar escapar un zumbido complacido ante el sabor del nuevo té.
—Lance ha estado ausente por un mes por sus obligaciones de Visionario Divino, así que pienso que sabrás más de él que yo.
—Ha extrañado sus entrenamientos juntos.
—Pfft —Dot no pudo dejar escapar un ruido de incredulidad, si tanto los extrañara no se perdería un mes de ellos— seguramente vendrá a presumir como es mil veces mejor trabajar con ustedes que estar atado al peso muerto que soy.
—Dot —había una nota de dureza en su voz, el pelirrojo bajó la mirada a su taza algo avergonzado, había aprendido que si bien Orter era el primero en hablar duro de ellos y criticarlos no permitía que nadie más hiciera eso con sus alumnos, eso incluía el autodesprecio— Ustedes dos trabajan muy bien juntos, sus magias son un buen complemento, Lance lo ha notado, sé que también lo has hecho. Eres un Ira Kreuz, Dot, desatando todo tu poder pondrías en problemas a los Visionarios Divinos. La batalla contra Innocent Zero demostró que ya has superado a varios de ellos.
La sensación de calor en su rostro era una clara señal de lo rojo que se encontraría ante los cumplidos, una pena que Lance no estuviera, nunca iba a creerle. Aun así se las arregló para tartamudear un gracias.
—Y eso vuelve a mi pregunta original ¿Cómo va la escuela? ¿Has conseguido monedas?
—Oh —Dot se animó de nuevo— fui el primero en conseguir una dorada este año —comentó con orgullo, había gritado a todos que era lo esperado para el personaje principal pero era un poco difícil presumir de esa manera con Orter, sin embargo, no creía que estaba mal estar un poco orgulloso de ello— Después de derrotar al tercer hijo todo se ha sentido más sencillo.
También sabía que tenía que ver por el hecho de que Mash y Lance no estaban compitiendo por monedas, no creía mantenerse a la cabeza, Margarette y Abel estaban más interesados en conseguir monedas que él, a pesar que el primero no quería el cargo de visionario; sin la presión de que Mash las necesitaba no había mucha motivación para tener más.
—¿Has pensado participar en el examen de Visionario este año?
—¿Yo como visionario? —a pesar de los cumplidos que había recibido le costaba aceptar que creyera que se encontraba al nivel de lograrlo— No creo que… —ante el ceño fruncido de Orter probó de nuevo— Cuando alcanzo mi mayor nivel es gracias al Ira Kreuz, preocupándome por los que me importan, sería algo inútil en general ¿no?
No quiso recalcar que había sido cuando peleó por el bien de Lance el momento en que había logrado ser más fuerte.
—Ya logras un nivel de dos marcas sin ayuda del Ira Kreuz —su tono transmitía con facilidad lo tonto que lo encontraba por pensar de esa manera—. Pero como te había dicho, ustedes dos se complementan, mi idea era que una vez que ambos fueran Visionarios Divinos trabajaran juntos.
—Buena suerte con lograr que Lance acepte.
—No podremos saber si lo hará si no logras ser un Visionario Divino ¿no?
A pesar de que era un pensamiento que solo iba a mantener para él, Dot extrañaba terriblemente a Lance. Todos se habían alejado a diferencia de lo cerca que estuvieron el año pasado, los extrañaba a todos, sin embargo, con lo mucho que él y el nuevo Visionario Divino se habían acercado gracias a sus entrenamientos conjuntos su ausencia había comenzado a sentirse dolorosa a un nivel casi físico. Poder trabajar lado a lado con Lance…
—¡Trabajaré duro!
Su emocionado tono hizo sonreír más ampliamente a su instructor.
